Presentarse, una palabra que denota presencia de parte de alguien, en este caso de mí. No diré nombre, el título de este blog es el significado de mi nombre compuesto y creo que es suficiente por ahora.
Presentarse, da la sensación de estar presente y ser protagonista o partícipe de algo. Bueno, hace poco empecé a ser partícipe y protagonista de mi vida, o por lo menos estar presente en ella y dejar de vivir la vida de la que podria ser otra persona, pero no yo.
Hace doce años que dejé de ser yo; hace doce años empecé una carrera que por suerte culminó en abandono: Licenciada en disimulo, especialista en fingir. ¿Por qué? Por el entorno. Es increíble la influencia que tiene la familia, una escuela religiosa y por sobre todo unos padres muy tradicionalistas en una niña de 9 años que llevaba consigo una larga lista de eventos desafortunados para su tan corta edad. También es increíble lo que puede soportar una persona durante su niñez y adolescencia por miedo al prejuicio, por vergüenza y discriminación; peor aún, lo que soporta por miedo a que la condenen por algo que ella no pudo evitar...
No, no murió ninguna persona. Murió mi autoestima y seguridad en aquella aberración de cuando tenía tan sólo 3 años. ¿Por qué lo callé? Es mi mayor duda. ¿Qué es lo que pasaba por mi mente, que dejaba de ser inocente en cuanto mi cuerpo tuvo su mano encima?¿Por qué todo aquello no me parecía ajeno, ni raro, ni 'traumatizante' en ese momento y ahora casi no me deja vivir en paz?¿Por qué dieciocho años después no me deja avanzar? Me dicen que hay que superarlo, que pasó hace mucho y hay que seguir. ¿Pero cómo si mi desvelo se debe a eso? Está muerto, enterrado y comido por los gusanos, pero revive en mis pesadillas y en ellas ya no tengo 3 años.
Se detuvo mi vida en ese asunto pendiente sin cerrar...
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